Cuidarnos para cuidar

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Recomendaciones de autocuidado psicosocial para el personal de salud en el contexto de la pandemia por COVID-19

Desafíos del personal sanitario frente a este brote de COVID – 19

  • Aumento de la demanda de atención, al mismo tiempo que un mayor personal sanitario estará enfermo o cuidando a la familia.
  • Riesgo continuo de infección y de transmitirlo a familiares, amigos y otras personas en el trabajo.
  • Equipos Insuficientes e incómodos: Lo que limita la movilidad y la comunicación y la seguridad que produce puede ser incierta.
  • Brindar apoyo y atención médica: La angustia del paciente y su familia puede ser cada vez más difícil de manejar
  • Estigma Social: Pueden percibir que su familia o su comunidad no quiere tenerlos cerca debido al riesgo, al estigma o al temor.
  • Estrés psicológico: Ayudar a quienes lo necesitan puede ser gratificante, pero también difícil, ya que pueden experimentar miedo, pena, frustración, culpa, insomnio y agotamiento.
  • Dilemas éticos y morales: Al momento de verse obligado a tomar decisiones complejas, en un breve tiempo, debido a la falta de medios, la sobrecarga y la propia evolución incierta de los pacientes.

Estrategias para mantener el bienestar del personal sanitario frente a este brote de COVID – 19

  • Tenga presente sus necesidades básicas: Asegúrese de comer, hidratarse y dormir regularmente. Si esto está en desbalance, biológicamente lo pone en riesgo, y también puede comprometer su capacidad para atender a los pacientes. Trate de no adoptar estrategias de respuesta inadecuadas como el consumo de tabaco, alcohol u otras drogas.

– El abuso de benzodiacepinas provoca disminución de respuestas cognitivas, problemas de memoria y dependencia

– Los estimulantes como el modafinilo, armodafinilo, pueden aumentar los síntomas ansiosos, palpitaciones, dolor torácico, cambios isquémicos en el ECG, disnea, insomnio.

  • Tomar descansos: En sus periodos no asistenciales permítase hacer algo no relacionado con el trabajo que encuentre reconfortante, divertido o relajante: escuchar música, leer un libro, alguna manualidad o hablar con un amigo. Algunas personas pueden sentirse culpables si no están trabajando a tiempo completo o si se están tomando el tiempo para divertirse cuando tantos otros están sufriendo.
  • Use estrategias para liberar el estrés: yoga, meditación, ejercicio, mindfulness (https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000874.htm).
  • Conéctese con sus colegas: Hable con sus colegas y apóyense mutuamente. Los brotes infecciosos pueden aislar a las personas con miedo y ansiedad. Cuenta tu historia y escucha a los demás.
  • Póngase en contacto con la familia: Son un ancla de apoyo fuera del sistema de salud. Compartir y mantenerse conectado puede ayudarlos a estar mejor.
  • Respeta las diferencias: Algunas personas necesitan hablar mientras que otras necesitan estar solas. Reconozca y respete estas diferencias en usted, sus pacientes y sus colegas.
  • Manténgase actualizado: Busque fuentes confiables de información.
  • Limite la exposición a los medios: Las imágenes gráficas y los mensajes preocupantes aumentarán su estrés y pueden reducir su efectividad y bienestar general.
  • Automonitoreo: Es importante detenernos e identificar nuestras emociones, pensamientos y sensaciones corporales ante una situación de sobrecarga sostenida para poder resolverlas y pedir ayuda si fuese necesario.
  • Esté atento a la aparición de síntomas importantes de salud mental, si uno o más se presentan consulte con un profesional del área:

– Insomnio con disminución importante del tiempo total de sueño: Si usted no descansa adecuadamente, se verá afectada su atención y capacidad de respuesta ante las labores asistenciales.

– Ideas catastróficas inmanejables, miedo que provoca angustia importante impidiendo desempeñar mis funciones asistenciales.

– Crisis de pánico con opresión torácica, dificultad respiratoria, temblor, sudoración, sensación de muerte inminente.

– Pérdida importante del goce o disfrute de actividades, aun estando fuera de sus actividades asistenciales, desesperanza.

– Si los síntomas juegan en contra del autocuidado o del cuidado de los otros, por ejemplo, que no le importe contagiarse o contagiar a otros.

– Ganas de morir, de agredirse o de agredir a otros.