Salud para el próximo ciclo político: La propuesta del COLMED para un sistema más oportuno, justo y centrado en las personas

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En el umbral de un nuevo gobierno, el Colegio Médico de Chile presenta una agenda programática para 2026-2030 con seis dimensiones: reducción efectiva de listas de espera, nueva gobernanza, financiamiento orientado a resultados, dignidad laboral, transformación digital y una mirada decidida a los determinantes sociales y la equidad territorial. ¿Qué cambia, cómo se implementa y qué tensiones abrirá el debate?


Por Marcos Santis Hernández

Del diagnóstico a la acción

Cada cambio de gobierno reabre preguntas esenciales: ¿cómo ordenar un sistema fragmentado, con brechas territoriales y presión creciente de demanda? La propuesta gremial no solo enumera problemas: trae instrumentos concretos -modelos de trayectoria de cuidado, tiempos máximos exigibles, una comisión nacional permanente de gestión de la espera, y un sistema interoperable único que, combinados, apuntan a pasar de la contingencia a una política de Estado.

El texto sintetiza un proceso de reflexión y construcción colectiva, que integró los aportes surgidos del seminario “Desafíos en Salud para un Nuevo Gobierno”, realizado los días 29 y 30 de mayo en la sede nacional del gremio, donde participaron destacadas exautoridades y expertos del sector salud, entre ellos los doctores Luis Castillo, Gisela Alarcón, Paula Daza, Fernando Araos, Ricardo Fábrega, Karla Rubilar, Jaime Mañalich y Jeanette Vega. Además, de las propuestas originadas del trabajo colectivo de las y los consejeros nacionales, representantes de sus 20 Regionales de la orden.

“El objetivo fue consolidar una serie de propuestas, las que se organizaron en seis dimensiones prioritarias, en base a propuestas concretas, relevantes y transformadoras en salud para ser presentadas a las y los candidatos presidenciales 2026-2030, incorporando la visión crítica, propositiva y territorial de las y los médicos del país. El documento fue aprobado por el H. Consejo Nacional”, señala nuestra Presidenta Nacional, Dra. Anamaría Arriagada.

«No es un listado de deseos, sino un conjunto de herramientas operativas para ordenar la red, poner al paciente al centro, cuidar a los equipos y tomar decisiones basadas en datos».

Dra. Anamaría Arriagada
Presidenta nacional COLMED

I. Gestión de la espera y Red Asistencial

La gestión de las listas de espera y el fortalecimiento de las redes asistenciales constituyen uno de los principales desafíos del sistema de salud chileno. El Colegio Médico, en su rol de actor técnico, ético y gremial, propone una estrategia integral que articule la continuidad del cuidado, aumente la eficiencia clínica y administrativa, y asegure un acceso oportuno y digno para toda la población.

Acciones prioritarias:
1. Implementación de un Modelo Nacional de Trayectoria de Cuidado
2. Sistema de Acompañamiento a Personas en Espera
3. Integración efectiva de especialidades en APS
4. Marco normativo y operativo para tiempos de espera máximos
5. Comisión Nacional Permanente de Gestión de la Espera
6. Sistema Interoperable de Gestión de la Red Asistencial
7. Fortalecer estrategia de retención y disponibilidad de especialistas en red pública
8. Fortalecimiento de la participación local y control social

El primer eje, propone diseñar un Modelo Nacional de Trayectoria de Cuidado para problemas GES y no GES prioritarios, con hitos clínicos, plazos máximos entre interconsulta y especialidad, y seguimiento postquirúrgico desde APS. “La novedad no es prometer plazos, sino volverlos exigibles y transparentes, con fiscalización externa y participación social. A esto se suma un Sistema de Acompañamiento a Personas en Espera, integración efectiva de especialidades en APS (rotativas, móviles o permanentes), uso regular de teleinterconsulta y una Comisión Nacional Permanente de Gestión de la Espera. La clave operativa: un sistema único e interoperable que conecte ficha clínica, interconsultas, programación quirúrgica y seguimiento, para tomar decisiones en tiempo real”, reflexiona la Presidenta de la Orden.

¿Qué cambia en la práctica? El paciente deja de “esperar en la oscuridad”; la red conoce cuellos de botella y reprograma con evidencia; los equipos clínicos cuentan con estándares clínicos y soporte digital compartido.

II. Gobernanza, institucionalidad y rol del Estado

La gobernanza del sistema de salud chileno requiere una reconfiguración institucional profunda que permita separar funciones, modernizar los marcos regulatorios y garantizar transparencia, eficiencia y participación en todos los niveles. Desde una mirada gremial y de salud pública, el Colegio Médico plantea una serie de propuestas que buscan fortalecer la conducción estratégica del sistema, así como dotar de legitimidad y eficacia a las instituciones sanitarias.

Acciones prioritarias:
1. Creación de una Dirección Nacional de Prestadores
2. Fortalecimiento de la Superintendencia de Salud como entidad fiscalizadora
3. Consolidación de mecanismos de participación vinculante y cogestión territorial
4. Marco normativo para la integración regulada público-privada
5. Transparencia activa, rendición de cuentas y control ciudadano
6. Propuesta de marco postreforma ISAPRE, ordenamiento del sector privado y
avance hacia un Seguro único

El segundo eje sugiere crear una Dirección Nacional de Prestadores para administrar la red pública con conducción técnica y presupuesto propio, separada de la rectoría (MINSAL) y del financiamiento (FONASA). Se propone fortalecer la Superintendencia de Salud con más atribuciones fiscalizadoras y avanzar en mecanismos de participación vinculante a nivel local y regional.

“La integración público-privada se ordena bajo reglas claras –tarifas, resultados, transparencia- evitando capturas y conflictos de interés. Finalmente, en el marco post-ISAPRE, se abre un camino hacia un Seguro Único y Universal con seguros complementarios estrictamente regulados. El tránsito hacia un seguro único exige gradualidad, protección de derechos adquiridos y robusto regulador; habrá debate político, técnico y financiero”, destaca la Dra. Claudia Chartier, secretaria nacional.

III. Financiamiento, eficiencia e incentivos

Una reforma estructural del financiamiento en salud es indispensable para garantizar un sistema más equitativo, eficiente y centrado en las necesidades reales de la población. El Colegio Médico propone una serie de medidas que permitan superar los problemas históricos de fragmentación, inequidad y rigidez del actual modelo de financiamiento, orientando los recursos hacia resultados en salud y atención de calidad.

Acciones prioritarias:
1. Pago capitado ajustado por riesgo y variables sociales
2. Presupuesto hospitalario basado en grupos relacionados de diagnóstico (GRD)
3. Rediseño del modelo de financiamiento per cápita en APS
4. Incentivos institucionales a la eficiencia y calidad
5. Financiamiento público de servicios de salud mental
6. Regulación efectiva de la complementariedad público-privada

El Tercer eje propone transformar el cómo se asignan los recursos para que sigan las necesidades reales. En APS, pasar de per cápita plano a capitación ajustada por riesgo y variables sociales, con enfoque redistributivo. En hospitales, profundizar presupuestación por GRD para vincular financiamiento y complejidad asistencial, cuidando que los incentivos no distorsionen la práctica clínica.

“La estrategia es que el dinero siga al riesgo, al resultado y al territorio, no solo al promedio nacional. Por lo mismo, se incorporan incentivos institucionales a eficiencia y calidad, no solo a volumen, y un fondo estable para salud mental. Las compras al sector privado deben ser complementarias, transparentes y con rendición de cuentas, no sustitutas de la capacidad pública”, explica el Prosecretario Nacional, Dr. Luis Vargas.

IV. Recursos humanos y condiciones laborales

El fortalecimiento del recurso humano en salud requiere una mirada que conjugue planificación estratégica, condiciones laborales dignas, formación pertinente y reconocimiento del rol sanitario como eje central del sistema. El Colegio Médico plantea una serie de propuestas integradas que abordan estos desafíos de forma estructural y sostenible.

Acciones prioritarias:
1. Formación profesional orientada a la resolución de necesidades sanitarias
2. Carrera médica y modernización del estatuto administrativo
3. Profesionalización de la gestión sanitaria y selección de directivos
4. Condiciones laborales seguras y salud mental del equipo sanitario
5. Regulación del teletrabajo y modalidades mixtas
6. Reconocimiento de la salud laboral como política pública

El cuarto eje propone alinear formación con necesidades reales (APS, ruralidad, competencias digitales y de gestión), actualizar la carrera médica con tramos por mérito, estabilidad y evaluación pertinente, y profesionalizar la dirección sanitaria (concursos ADP efectivos y perfiles competenciales). “Además, políticas claras para salud mental ocupacional, limitación efectiva de jornadas, prevención de riesgos psicosociales y regulación del teletrabajo/telemedicina con seguridad clínica y protección laboral. El efecto buscado es generar las condiciones para retener talento en la red pública, cuidar al equipo y mejorar la gobernanza clínica cotidiana”, explica el Dr. Mauricio Osorio, vicepresidente nacional.

«El efecto buscado es generar las condiciones para retener talento en la red pública, cuidar al equipo y mejorar la gobernanza clínica cotidiana».

Dr. Mauricio Osorio
Vicepresidente nacional

V. Tecnología, digitalización e innovación

La transformación digital del sistema de salud no puede seguir siendo una promesa. Requiere voluntad política, inversiones sostenidas y una gobernanza clara que asegure estándares comunes, equidad territorial y resguardo ético. El Colegio Médico propone avanzar decididamente en una agenda digital que potencie la gestión clínica, la salud pública y la relación con los usuarios.

Acciones prioritarias:
1. Hacia una ficha clínica electrónica única, interoperable y obligatoria
2. Sistemas de priorización y monitoreo inteligente de listas de espera
3. Inteligencia artificial para la gestión clínica y sanitaria
4. Innovación en salud pública digital y vigilancia epidemiológica
5. Herramientas tecnológicas para la promoción y prevención en salud
6. Equidad digital y acceso universal a tecnologías de salud

“El quinto eje propone una ficha clínica electrónica única, interoperable y obligatoria para prestadores que operan con fondos públicos; priorización inteligente de listas de espera con algoritmos clínicos y paneles en tiempo real; uso gradual y regulado de IA para triage, apoyo diagnóstico y programación; vigilancia epidemiológica digital con integración de fuentes; herramientas de promoción y prevención en salud digital con enfoque de equidad; y una agenda de equidad digital (conectividad, dispositivos y alfabetización) para que la transformación no amplíe brechas. El principio rector es estándares comunes, datos protegidos y decisiones basadas en información compartida”, explica el Dr. Carlos Becerra, Tesorero Nacional.

VI. Determinantes sociales, salud mental y equidad territorial

La salud no puede entenderse ni abordarse aisladamente de los contextos sociales,
culturales, económicos y territoriales que la condicionan. Esta mesa ha buscado integrar una visión amplia de la salud que considere las desigualdades sociales, el enfoque intercultural, la distribución territorial de recursos, la crisis climática y la creciente carga de enfermedad mental.

Acciones prioritarias:
1. Reforzar la atención en salud mental desde un enfoque comunitario, integrado y con financiamiento acorde
2. Incorporar los determinantes sociales en la planificación y priorización sanitaria
3. Fortalecer un enfoque intercultural en salud con participación activa de comunidades y pueblos originarios
4. Reducir brechas territoriales en salud a través de una política nacional de equidad territorial
5. Adaptar el sistema de salud a los desafíos del cambio climático y los desastres sanitarios
6. Fortalecer los sistemas de información para monitorear desigualdades y orientar la acción
7. Revertir la baja tasa de natalidad con medidas de conciliación, integración y apoyo a la infancia
8. Abordar de manera integral el Alzheimer y otras demencias con enfoque familiar y comunitario
9. Relevar la educación en sexualidad como componente de salud pública y prevención

El sexto eje busca reforzar la salud mental con red comunitaria, financiamiento proporcional a su peso epidemiológico y cobertura universal de prestaciones prioritarias; incorporar determinantes sociales en la planificación intersectorial (vivienda, transporte, seguridad alimentaria, empleo); consolidar un enfoque intercultural con cogestión comunitaria; cerrar brechas territoriales con inversión específica (infraestructura, dotación, conectividad); preparar al sistema para cambio climático y desastres con enfoque “Una Salud”.

“A su vez, es prioritario mejorar datos para orientar política pública; y, frente a la baja natalidad, promover conciliación, sala cuna universal, integración de familias migrantes, acceso a reproducción asistida y políticas de adopción y acogida. El mensaje es que la salud se decide tanto en el territorio como en los centros de salud”, reflexiona el Dr. Cristián Rebolledo, PhD. en Salud Pública, Integrante del Comité de Magister de Salud Pública y Jefe Programa Políticas, Sistemas y Gestión en Salud de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Presidente del Departamento de Políticas y Estudio del COLMED y uno de los autores del documento.

Pactos, garantías y realismo fiscal

La propuesta plantea pactos de implementación con metas anuales de oportunidad -en consultas, cirugías e interconsultas resueltas-, además de indicadores de calidad y satisfacción usuaria, transparencia activa y auditorías independientes. Requiere una inversión inicial en digitalización, capital humano y fortalecimiento de la red, pero apunta a una eficiencia sistémica, al ordenar la gobernanza, incentivar resultados y reducir costos asociados a ineficiencias o derivaciones innecesarias.

“Nuestra propuesta gremial no es un listado de deseos, sino un conjunto de herramientas operativas para ordenar la red, poner al paciente al centro, cuidar a los equipos y tomar decisiones basadas en datos. Es una invitación a construir un pacto sanitario para el próximo ciclo político: menos fragmentación, más resultados y más dignidad para quienes se atienden y para quienes cuidan”, resume nuestra Presidenta Nacional.

El Colegio Médico propone socializar y armonizar el documento con los actores clave, presentar formalmente la agenda a las candidaturas presidenciales y establecer una mesa técnica permanente para el monitoreo de metas, con participación del MINSAL, los Servicios de Salud, la academia, sociedades científicas, equipos clínicos y organizaciones de pacientes. Esto en un horizonte de cuatro años, con garantías exigibles y datos abiertos que permitan un seguimiento ciudadano real y transparente.