Reformular la licencia médica: Un instrumento en crisis

474

Ha sido históricamente uno de los pilares de la seguridad social, concebida para proteger a las y los trabajadores durante un periodo de enfermedad o incapacidad laboral transitoria. Sin embargo, tras el reciente escándalo revelado por la Contraloría, se ha puesto bajo una intensa presión pública y política, convirtiéndose en uno de los ámbitos más debatidos del sistema sanitario.


Por Marcos Santis Hernández

Casos de fraude, demoras en el pago del Subsidio por Incapacidad Laboral (SIL) y una creciente presión sobre los profesionales médicos han instalado un clima de sospecha que amenaza el sentido original de esta herramienta, agravado por los informes de la Contraloría General de la República que revelaron irregularidades masivas, como funcionarios públicos que viajaron al extranjero durante su reposo médico o médicos que emitieron licencias estando con reposo.

Frente a este escenario, el Colegio Médico de Chile decidió dar un paso adelante y elaboró una propuesta integral para reformar el sistema de licencias médicas y el SIL. “Creemos firmemente que la reciente Ley N° 21.746, que refuerza la fiscalización de las licencias, no basta para resolver el problema de fondo. Es urgente avanzar hacia una reformulación integral del sistema, con una mirada ética, técnica y social”, enfatiza la Dra. Anamaría Arriagada, presidenta nacional del COLMED.

El sistema actual se basa en un marco normativo que, pese a múltiples ajustes, arrastra una lógica de control antes que de protección. Las reformas han buscado reducir el fraude, pero sin resolver las causas estructurales, como la falta de formación en seguridad social de los profesionales médicos, la ineficiente fiscalización, burocracia en la tramitación del SIL y los incentivos perversos en su financiamiento.

Una reforma con siete pilares

La propuesta del gremio se basa en siete ejes que buscan fortalecer el SIL como una herramienta esencial de seguridad social, garantizar el derecho a la salud de las y los trabajadores, proteger el ejercicio ético de la medicina, mejorar su eficiencia y restablecer la confianza ciudadana. (Sacar este párrafo si queda muy apretado)

  1. Fortalecimiento de las competencias profesionales

Incorporar contenidos de seguridad social en las mallas curriculares de medicina y otras carreras de la salud, y en el EUNACOM; capacitaciones obligatorias para quienes ingresen a la administración pública; y reformar el Decreto Supremo N°7/2013, para actualizar y fortalecer la base normativa que sustenta las guías referenciales de reposo laboral.

2. Transparencia clínica

Habilitar el acceso al historial de licencias de cada paciente, resguardando su confidencialidad, para una mejor evaluación de la situación clínica, lo cual fue acogido por la SUSESO y está en curso; implementar sistemas de retroalimentación para emisores, que incluyan sus propios patrones de emisión y la comparación con promedios ajustados por especialidad, tipo de atención o nivel de complejidad.

3. Control del fraude y fortalecimiento institucional

Prohibir la autoemisión o estando con reposo médico –ambas ya en curso, gracias a las gestiones de nuestros directivos ante la SUSESO-, bloquear la emisión de licencias desde el extranjero y dotar al Ministerio Público de facultades proactivas de investigación, incluyendo agentes encubiertos; y crear una plataforma única y regulada para emitir licencias médicas electrónicas.

“El combate al fraude debe ser inteligente y ético, no punitivo ni generalizado. No se puede castigar al conjunto de la profesión por las faltas de unos pocos”, subraya el Dr. Cristián Rebolledo, presidente del Departamento de Políticas de Salud y Estudios del COLMED y coordinador del documento.

«El combate al fraude debe ser inteligente y ético, no punitivo ni generalizado. No se puede castigar al conjunto de la profesión por las faltas de unos pocos»

Dr. Cristián Rebolledo,
Presidente del Departamento de Políticas y Estudio del COLMED

4. Tramitación más eficiente del Subsidio por Incapacidad Laboral

Crear una contraloría médica centralizada, separando estas funciones de las entidades pagadoras; homologar plazos y procedimientos de tramitación entre FONASA e ISAPRE; y plazos máximos de pago y sanciones efectivas para las instituciones que los incumplan.

5. Casos prolongados y complejos

Implementar evaluaciones médicas periciales obligatorias al cumplirse 52 semanas de licencia, a fin de objetivar la continuidad del subsidio; y fortalecer la contratación de especialistas para emitir segundas opiniones cuando existan controversias.

6. Revisión de incentivos perversos

Eliminar los días de carencia y compartir la carga financiera del SIL entre el Estado, el empleador y el trabajador; e incorporar una Licencia Médica de Cuidados para situaciones médicas agudas de personas dependientes.

“Nuestro principal objetivo es resguardar este instrumento clave de la seguridad social y los recursos asociados, asegurando que el dinero destinado a ello se utilice de manera correcta. Para lograrlo, se requieren cambios profundos en el sistema, porque los parches no sirven. Es necesario dotar a la Fiscalía de mejores herramientas para investigar la venta de licencias médicas mediante medios electrónicos; modernizar una fiscalización que hoy es muy anacrónica; incorporar tecnologías que permitan cruces de datos de forma continua; y mejorar la información que reciben los pacientes sobre sus deberes durante la licencia médica”, señala la Dra. Francisca Crispi, presidenta del Consejo Regional Santiago y coautora del documento.

«Nuestro principal objetivo es resguardar este instrumento clave de la seguridad social y los
recursos asociados a él».

Dra. Francisca Crispi
Presidenta Consejo Regional Santiago

7. Ética y corresponsabilidad social

Resguardo ético de la profesión, a través de un órgano con atribuciones efectivas para fiscalizar y sancionar; enviar a cada paciente un documento informativo sobre sus obligaciones legales durante el reposo, lo cual según informó la SUSESO, será implementado próximamente; y desarrollar modalidades de reposo flexible, ajustadas a la realidad clínica y social del paciente.

“Recuperar la tuición ética ha sido algo que hemos peleado desde que la perdimos en 1981, porque permite que cualquier profesional, esté o no colegiado, pueda ser examinado en su actuar y, si no cumple con los deberes éticos, un tribunal competente pueda quitarle su título, algo que esperamos sea la excepción, pero que es necesario para hacer frente a los problemas morales que aquejan a nuestras profesiones”, recalca la Dra. Arriagada.


 

Durante el último año, el gremio ha logrado avances concretos en coordinación con las autoridades. Además de lo ya mencionado, destaca la eliminación en el Registro de Emisores del campo de diagnóstico más frecuente del emisor, que iba contra la ley de derechos y deberes del paciente; la incorporación de información sobre emisión previa, para poder detectar precozmente hackeos o usos externos de la plataforma; la revisión de la obligación de reposo total en domicilio para las licencias tipo 4 por enfermedad grave de un niño menor de un año, especialmente en casos de Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca o Alergia Alimentaria Múltiple, por sus consecuencias negativas en la salud mental materna y el desarrollo temprano de los niños; la capacitación a más de 6 mil médicos y estudiantes en la correcta emisión y normativa de licencias médicas, y más de 100 charlas y talleres organizados junto a FALMED en todo el país; y el trabajo conjunto con otros colegios profesionales para recuperar la tuición ética.

La propuesta del Colegio Médico no es solo un plan técnico: es un llamado a reconstruir el pacto de confianza entre pacientes, profesionales y Estado. ¿El fraude debe combatirse? Sí, pero sin deshumanizar el acto médico. La licencia médica -como recuerda el documento- no es un gasto, sino una inversión en salud pública y justicia social.