Dr. Manuel Parra, Psiquiatra: “Para erradicar la violencia, debe haber una mirada congruente y sistémica”

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Especialista en salud ocupacional y ambientes de trabajo saludables, el Dr. Manuel Parra, quien participó en la comisión de Salud Mental del Colmed, conversó con el boletín electrónico de Falmed, Gaceta Falmed, sobre el fenómeno de la violencia en salud. Acá compartimos parte de la entrevista*.

Entrevista: Mariela Fu, Jefa Docencia/ Edición periodística: Andrés Palacios, periodista FALMED.


 

Dr. Manuel Parra

Psiquiatra

Desde su punto de vista como psiquiatra, ¿cómo se puede explicar que los trabajadores de la salud se encuentren entre los trabajadores con mayor riesgo de recibir actos violentos?

Yo descarto la posibilidad de contestar a partir de la psiquiatría, pero sí desde la salud ocupacional, desde el trabajo que yo he hecho en la violencia en el trabajo. Bueno, son problemas que acompañan al mundo del trabajo desde muy antiguo. Las personas que ejercemos el ejercicio de la medicina convivimos con la violencia en distintos espacios, y las explicaciones hay que buscarlas más allá de lo biológico. Todas las especialidades médicas tenemos la obligación de mirar más allá de lo biológico, más allá de nuestras especialidades. Debemos mirar desde el contexto de determinantes sociales de la salud y comprender el rol que ha jugado la violencia como forma de relacionarse en el mundo social.

Entonces, desde la óptica de los fenómenos de salud laboral, ¿cómo entendemos que los trabajadores de la salud estén más expuestos que otras profesiones?

La violencia puede estallar fácilmente en profesiones y oficios que tienen contacto frecuente, reiterado, con personas que van cambiando; es decir, en los trabajos de servicios. Donde quiera que hay contacto con personas, siempre tenemos que estar atentos a que puede generarse formas de violencia, particularmente en trabajos de servicios de alta necesidad. Por eso es tan importante tener eso conocido, regulado, vigilado, normado, de manera que las relaciones sean lo más civilizadas posibles.

En el mismo sentido, la Ley de Consultorio Seguro, cuyo foco es aumentar las penas a quienes agreden a médicos y profesores, ¿podría desincentivar actos de violencia?

Pongámonos en el lugar de dos sujetos agresivos, que han pasado por la vida agrediendo en el colegio, a sus parejas, en la calle, y un día, uno agrede a alguien en el banco y otro a un médico en un consultorio. Y el resultado es una fractura de mandíbula en ambos casos. Yo esperaría que el castigo sea idéntico. Cuando tenemos un acto de violencia debería bastar un hecho para activar todos los mecanismos de defensa, todos los preventivos, todas las sanciones que correspondan. Pienso que esto hay que mirarlo de forma sistémica, no sirve que en algunos espacios haya que contenerse más que en otros, o que en algunos espacios sea posible contenerse menos porque la sanción es menor. Lo que ayuda verdaderamente, tal como lo plantea el Convenio 190 de la OIT, el ideal de erradicación de la violencia en el trabajo debemos mirarlo de forma sistémica, debe haber congruencia en todos los espacios. No digo que el castigo no sirva, pero se tiene que mirar esto integralmente.

¿Cuáles debiesen ser las recomendaciones para los médicos y médicas para evitar que esto termine naturalizándose, tomando en cuenta que pareciera que la violencia estuviera en todos lados?

Por ejemplo, y como primer punto, me parece muy bueno que la directiva del Colmed esté atenta a este tema. Dos, como gremio debemos apoyar que se fomente el convenio 190 de la OIT. Tercero, difundir ese convenio, que la gente entienda para qué sirve y entenderlo como un piso para mejorar. Y a partir de ese convenio, discutir las normativas que tenemos en los distintos ámbitos para mejorarlas. Todo eso es una labor donde el Colegio Médico, tanto en la directiva nacional como el trabajo con los distintos departamentos, capítulos médicos y las directivas regionales, podemos avanzar para empezar a hacernos cargo de este tema.