Dra. Gisela Viveros, Secretaria Técnica de Udegen: “La única forma de acabar con toda clase de discriminación, es actuar en colectivo”

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En la presente entrevista, quien dirige la nueva Unidad de Defensa de Género, explica las razones que motivaron su creación, y la necesidad de prevenir en el ambiente laboral aquellas prácticas perpetuadas en el tiempo que vulneran las garantías individuales de las personas.

Por Pedro Soto, periodista Falmed.

Dra. Gisela Viveros
Secretaria Técnica Unidad de Defensa de Género, UDEGEN

¿Cómo surge la nueva Unidad de Defensa de Género?

La Unidad de Defensa de Género, nace como respuesta al empoderamiento que han alcanzado las temáticas de género en la práctica médica, tanto en materias de violencia hacia la mujer, como diversidades sexo genéricas.

¿Bajo qué bases se fundamenta y por qué es necesaria su creación?

El objetivo de la unidad es prestar asesoría jurídica, acompañamiento y orientación en casos de violencia contra la mujer, diversidades y maternidad, con un enfoque de derechos de una manera empática, expedita y especializada en estas materias. Además se  busca fomentar instancias de educación y prevención para construir ambientes de salud libres de violencia de género.

¿Cómo se puede educar a la sociedad sobre la violencia y discriminación de género? ¿Cómo se puede detectar y prevenir en el ámbito personal y laboral?

Principalmente haciendo lo que hoy el Colegio Médico está plasmando en su gestión, tratando estas temáticas con humildad y empatía, en todos los espacios. Debemos partir por casa, por crear espacios seguros de discusión y aprendizaje no sólo en esferas políticas, sino que en cada espacio que habitamos, con nuestros pares, con nuestros pacientes, con nuestras familias. Es fundamental que las temáticas de género sean transversales en la sociedad y que trasciendan desde espacios de poder hasta la cotidianeidad de nuestro día a día.

¿A su juicio, cómo se ha perpetuado la violencia estructural?

La violencia, al ser estructural y permear instituciones y jerarquías, la convierten en una máquina de reproducción de estas mismas acciones y omisiones. Así, todos y todas contribuimos a perpetuar la discriminación de género y la violencia hacia todo lo que no sea parte de la hegemonía, y es prácticamente imposible acabar con ella desde acciones individuales. La única forma de acabar con toda clase de discriminación, es actuar en colectivo; generar redes, proyectos conjuntos; romper con la manera en la cual nos relacionamos y logramos construir espacios de trabajo, en el caso de la medicina; basados en el respeto y la horizontalidad del equipo de salud.

¿Cuáles son los principales conflictos que usted ha detectado para las médicas en el contexto del ejercicio profesional?

Los conflictos que vivimos las médicas, no difieren mucho del que han vivido las mujeres en la historia en todo el mundo. Desde que la mujer se convierte en parte de la fuerza trabajadora, comienza a ocupar espacios sociales y laborales que se rigen por jerarquías con dinámicas patriarcales, que a su vez, se organizan y estructuran pensando en la mirada masculina. El cuestionamiento en la toma de decisiones, las dificultades para compatibilizar la maternidad y el trabajo, la doble carga laboral, el adjudicar el cuidado del hogar, de la infancia y de los enfermos a la mujer, el acoso sexual; todas estas formas de discriminación, han sido vividas a lo largo de los años en todo espacio laboral, y en Medicina, se agudiza por las extensas jornadas laborales, turnos nocturnos, la posición social de “El Doctor”, etc. Todo este camino transitado desde Eloísa Díaz hasta el día de hoy, son el reflejo de una sociedad machista en su conjunto, que ha dificultado a todas las mujeres, la inclusión en espacios laborales.

¿Cuáles son los mecanismos adecuados para visibilizar y educar sobre violencia de género y acoso sexual?

Esta pregunta la estamos construyendo como gremio día a día, y no sé si existe una única respuesta correcta. Lo que este equipo de trabajo se proyecta a realizar, es incidir en todos los espacios donde seamos convocadas. Articular con las Universidades, con las nuevas generaciones de médicos y médicas; pero sin lugar a dudas, paralelamente, incidir en espacios de diálogo y discusión en Consultorios, Hospitales y Clínicas. Trabajar con el Ministerio de Salud, el Congreso, Ministerio de la Mujer; y finalmente, no dejar jamás de lado las comunicaciones, el trabajo comunitario y social, que son la base de nuestra sociedad.