Tiempo de balances: Un Colegio Médico más comprometido con la salud de Chile

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Dra. Izkia Siches Pastén

Presidenta Colegio Médico de Chile

Cuando hace tres años asumimos el desafío de dirigir el Colegio Médico de Chile -con el respaldo de un gran número de colegas-, nuestro propósito era el de oxigenar el Colegio Médico, con una agenda clara: retomar el lugar del Gremio en las discusiones de políticas de salud pública, generando propuestas para asumir los desafíos de nuestro sector; mejorar las condiciones laborales de nuestros colegas a lo largo de todo el país; incorporar el enfoque de género en nuestra gestión; y hacernos cargo de temas que nos competen como profesionales a cargo del cuidado de las personas, como migración, medioambiente, derechos humanos, infancia y tantos otros. En paralelo, y relacionado al funcionamiento interno de nuestra institución, nos propusimos modernizarla, hacerla más transparente y cercana a sus miembros, además de dotar de mayor democracia a los espacios de toma de decisiones.

Así es como durante estos tres años hemos trabajado duro y sin descanso para potenciar la permanencia de nuestros colegas en el sector público, demandando mejoras en sus condiciones laborales y estímulos, que los motiven a ser parte de la red; hemos visibilizado y denunciado los problemas de la práctica médica, desde la violencia de género, a la discriminación y malos tratos a nuestros colegas en etapa de formación; hemos participado en las discusiones relevantes en materias de reforma al financiamiento y políticas de salud. Nuestras propuestas han surgido desde el conocimiento que tenemos como funcionarios del sector salud, que día a día enfrentamos sus carencias y recibimos las necesidades de nuestros pacientes, y a la vez han sido parte de un trabajo mancomunado con otros colegios profesionales, gremios y usuarios de la salud pública del país.

También ha estado en el centro de nuestra gestión resguardar el buen ejercicio profesional y el estricto respeto a la lex artis, para cuidar la confianza que los y las pacientes depositan en nosotros. Para ello, llevamos a cabo una actualización de nuestro código deontológico, con el fin de adaptarlo a los a tiempos y desafíos actuales de nuestra profesión, y a los cambios legislativos que se han dado en el país. Igualmente, hemos continuado luchando por la recuperación de la tuición ética, en conjunto con otros colegios profesionales, y nos parece trascendental aprovechar este proceso constituyente para conseguir este objetivo y recuperar el control entre pares, tan necesario para resguardar el correcto ejercicio profesional. No obstante, creemos que aún tenemos pendientes algunos temas relacionados con los conflictos de intereses que se dan en el ejercicio de nuestra labor, en los cuales se debe seguir avanzando.

Dentro del Colegio Médico, logramos importantes cambios a nuestros estatutos, que permitieron democratizar más nuestro gremio, además de modificaciones administrativas que nos han permitido contar con una institución más eficiente. Hemos iniciado la construcción del nuevo Edificio Esmeralda, un proyecto de gran envergadura, que asumimos como una decisión de Estado, puesto que ya se había hecho una importante inversión previa -cercana a los $150 millones- y que había permisos involucrados que podían caducar y con eso amenazar la oportunidad de renovar nuestra sede en el futuro.

Pese a tener claro que quedan desafíos pendientes, nos sentimos satisfechos por el trabajo realizado. Hemos logrado posicionar a nuestro Colegio como un actor relevante, haciendo escuchar nuestra voz y tendiendo puentes de diálogo con diversos sectores de la sociedad. También, hemos contribuido a recuperar el contrato social con nuestros pacientes y posicionarnos como una institución confiable y creíble, algo especialmente relevante en los tiempos que corren. Tenemos la convicción de que hoy contamos con un colegio más ordenado y moderno. Seguimos creciendo con fuerza en el número de colegiados, lo que robustece nuestro gremio y nos da un gran impulso para las tareas que vienen.

Ad portas de una nueva elección, el principal llamado a todos y todas las colegas es a ser parte de este proceso. El voto es la manera de incidir en las decisiones que nos afectan como gremio. En el contexto de cambios que vive la nación, nuestro llamado es a involucrarnos con decisión, convencidos de que quienes trabajamos en salud tenemos mucho que decir y aportar para mejorar la calidad de vida en nuestro país.

Finalmente, queremos agradecer a todas las personas que fueron parte de este trabajo y desear a nuestros sucesores el mayor de los éxitos en asumir con responsabilidad este hermoso desafío, recordando que el Colegio Médico es una institución que nos pertenece a todos y que debemos cuidar su valor, prestigio y el relevante lugar que se ha ganado en nuestra sociedad en sus 70 años de historia.