Nuestros independientes ¿Son independientes?

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Dr. Óscar Román A. Ciudadano pseudo independiente

Los independientes fueron la sorpresa en la última elección para elegir los constituyentes de la nueva Carta Magna para Chile, pues ganaron como tales frente a los candidatos de la Derecha, de los partidos de la ex Nueva Mayoría o Centro-izquierda (DC. PPD, PS y PR) y de la nueva izquierda constituida por el Frente amplio y el Partido Comunista.

Los independientes, en conjunto con los representantes de los pueblos originarios, de número pre-establecido, formarán tal vez un bloque de aproximadamente el 40% de los constituyentes y, por tanto, serán determinantes en las conclusiones finales del texto de la Nueva Constitución.

Pero ¿Quiénes son esos independientes desde el punto de vista doctrinario o de conceptos socio-políticos? ¿Poseen o no algún tipo de caracterización personal en su situación cultural respecto a la Política, entendida como el manejo del Poder y del Gobierno de la nación?

Para algunos pensadores, los independientes son figuras que en su mayoría no esgrimen ideas sino la voluntad de promover este o aquel interés, como lo estableció Carlos Peña. Sin embargo, para otros, los chilenos independientes son personas que no adhieren a un determinado partido político, porque no desean ser mandados por dirigentes políticos no confiables o por otros ciudadanos que manejan u obedecen a intereses económicos o sociales prioritarios.

Desde mi punto de vista, el independiente es un ciudadano pensante que tiene ideas de bien común social y de libertad de decisión frente a las exigencias que impone el vivir en sociedad con sujeción a bases éticas y humanísticas. Por el hecho de ser un ente social pensante, el independiente nacional, en mi opinión, posee ideas políticas básicas respecto al manejo político de la nación, y por tanto, es un político encubierto o un pseudo-político. Desde mi juventud y luego por mi profesión, pude comprobar que la inmensa mayoría de los chilenos, de las clases trabajadoras y de condición vulnerable, poseían y poseen ideas básicas de respeto a la sociedad que los incluye y de críticas a las condiciones deplorables o de discriminación que ella frecuentemente impone.

Por tanto, los independientes no son realmente independientes, no sólo poseen una noción de crítica social, solo de origen meramente voluntarioso o agresivo, sino que se mueven con ideas político-sociales básicas. Por un mero voluntarismo no se produjo el estallido social de octubre 2019. Este tuvo un trasfondo y recorrido previo de “crisis social”, que no fue entendida ni sospechada por muchos políticos e intelectuales.

Por lo demás, al revisar todo el espectro de independientes constituyentes elegidos, aparecen claramente algunas personas con un apellido político conocido, pero la mayoría son meramente intelectuales o trabajadores/as sin disfraz político y, por tanto, como chilenos cultos, pueden y deben ser confiables en su acción de crear una nueva Constitución para el país.