Dr. Enrique Accorsi Opazo: Una vida al servicio de la salud pública y gremial

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Condecoración de Honor de la Orden Médica Chilena 2025 y expresidente de nuestra institución entre 1996 y 2001, es una de las figuras más relevantes del gremio en las últimas décadas. Impulsó transformaciones gremiales y participó activamente en el debate sanitario del país. Su trayectoria combina vocación médica, liderazgo institucional y una prolongada vida pública.


Por Patricio Azolas Álvarez

Hablar del Dr. Enrique Accorsi Opazo no sólo es hablar de su vocación, de su compromiso con la salud pública, de su interés gremial desde la universidad o de su labor como diputado, sino también de humanismo, cercanía con los pacientes, preocupación por mejorar el acceso a la salud y de una profunda relación familiar. Estos rasgos han acompañado y caracterizado su vida profesional y personal desde niño, cuando ya tenía claro que seguiría el camino de la medicina, decisión en la que también influyó su abuelo materno, el Dr. Luis Opazo Pardo.

Nació en Santiago y es el mayor de siete hermanos. Egresó en 1965 del Saint George’s College y posteriormente ingresó a la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, especializándose luego en la Universidad de Chile como cirujano pediátrico y ortopédico. En 1981 obtuvo una beca de posgrado en cirugía neonatal en el Hospital Valle Hebrón de Barcelona.

«Su rol político siempre estuvo subordinado a una fortaleza humana muy grande, que es lo que lo inspiró»

Se casó con Gloria Lennon Sepúlveda, con quien tuvo tres hijos: Daniela -también médica-, Camila y Enrique. Su familia, que incluye a sus nietos, constituye uno de los pilares de su vida y de su orgullo personal.

En 2015 fue diagnosticado con cáncer de próstata con metástasis ósea y actualmente enfrenta otra patología, situación que no ha impedido que continúe disfrutando de su entorno cercano.

Pavimentando el camino a la vida pública

Sus primeros acercamientos a la política y la dirigencia gremial se remontan a comienzos de la década de 1970, cuando fue elegido presidente del Centro de Alumnos de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica. Más tarde, en 1974, se desempeñó como consejero de esa casa de estudios y en 1975 asumió la presidencia del Centro de Alumnos de las Escuelas de Medicina de Chile.

Tras finalizar su etapa universitaria y mientras trabajaba en el Hospital de Puerto Montt, en 1985 presidió el Consejo Regional Puerto Montt del Colegio Médico. Cinco años más tarde, en 1990, asumió la presidencia del Consejo Regional Santiago.

El senador, ex presidente del COLMED y miembro de la directiva que encabezó el Dr. Accorsi en el Regional Santiago de la época, Dr. Juan Luis Castro, recuerda esa etapa y cómo se conocieron en esos años:

“Ahí empezó nuestra amistad, gremial, humana. Él es una persona extremadamente afable, empática, buscador de acuerdos, siempre trató de llegar a consenso… a veces, incluso, exageraba el consenso y muchas veces, algunos más de izquierda, nos enojábamos un poco, porque buscaba el acuerdo hasta el final. Su rol era de un hombre que siempre evitaba el conflicto, hasta donde podía, y trataba de generar ese acuerdo necesario”.
En 1992 fue consejero general del Consejo Regional Santiago y posteriormente alcanzó uno de los hitos más importantes de su vida gremial: la presidencia nacional del Colegio Médico de Chile, cargo que ejerció entre 1996 y 2001.

Durante ese período el gremio enfrentó intensos debates sanitarios y laborales. El Dr. Castro recuerda el contexto de esos años. “Claramente había problemas con el Gobierno, con los ministros de turno y ya teníamos la experiencia con el movimiento de Urgencia del año ’92, donde tuvimos una fuerte controversia con el Poder Ejecutivo. Tuvimos movimientos intensos y de hecho nuestro trabajo era muy asociado a Accorsi-Castro, así de manera destacada, más otros miembros de la directiva”, señala.

Sobre su gestión, el senador Castro destaca también “su presidencia en la Asociación Médica Mundial. La creación del estatuto de los médicos funcionarios en el año 2000. Los movimientos gremiales que tuvimos en la época del Presidente Lagos, por el plan AUGE, donde hubo una fuerte controversia; después, con la Presidenta Bachelet, en su primer período, respecto a los movimientos diurnos de los médicos en los hospitales, que también motivó incluso paralizaciones médicas en esa época. Además, el cambio a los estatutos del Colegio Médico para que las regiones eligieran a sus representantes en el Consejo General y la incorporación de los Médicos Generales de Zona y de Atención Primaria, como representantes directos en el Consejo. Hubo muchos logros relevantes en ese período”.

Tras tres períodos como diputado (2002-2014), el Dr. Accorsi regresó al ámbito sanitario integrándose al gabinete de la ministra de Salud Helia Molina en 2014, como asesor en materias legislativas y de infraestructura hospitalaria, además de retomar labores clínicas en el Hospital Luis Calvo Mackenna.

Su trayectoria gremial fue reconocida en diciembre de 2025, cuando el Colegio Médico de Chile le otorgó la Condecoración de Honor de la Orden Médica Chilena, el máximo reconocimiento de la institución.

«El Dr. Accorsi siempre se preocupó de los funcionarios, era de puertas abiertas, se podía conversar con él en su oficina»

Para Juan Luis Castro, más allá de los cargos y responsabilidades, hay una dimensión humana que explica su liderazgo: “Es un gran hombre, un tipo de una gran sensibilidad, una persona que nunca dejó de ver más allá de los cargos a la persona como tal, de acercarse. Siempre fue un caballero, en cuanto a la atención directa de las personas, en sus problemas más individuales. Su rol político siempre estuvo subordinado a una fortaleza humana muy grande, que lo inspiró siempre”.

Incansable labor parlamentaria

Entre 2002 y 2014 el Dr. Accorsi ejerció como diputado por el Distrito Nº 24 de la Región Metropolitana, representando al Partido Por la Democracia. Durante esos años participó en diversas iniciativas legislativas y en múltiples comisiones parlamentarias vinculadas a salud, derechos humanos, medio ambiente y desarrollo social.

En su primer período integró las comisiones permanentes de Salud y de Derechos Humanos, además de una comisión especial sobre beneficios para personas con discapacidad y una comisión investigadora por contaminación por plomo en Arica.
Posteriormente participó en comisiones de Recursos Naturales, Relaciones Exteriores, Superación de la Pobreza y Conducta Parlamentaria, además de grupos interparlamentarios con Turquía, Finlandia y Grecia.

El Dr. Castro recuerda también la relación institucional que mantuvieron durante esos años: “Me tocó a mí asumir la subrogancia y después la elección en COLMED. La relación siempre fue cordial, obviamente, en planos distintos, él tenía que asumir su tarea parlamentaria, mantenía una relación afable, de diálogo permanente, cada cual, en su rol, pero combinando, de alguna manera, por ejemplo, planos en los cuales el Colegio Médico necesitaba apoyo legislativo como la Tuición Ética y otros temas”.

Un hombre de valores familiares y gremiales

Más allá de su trayectoria institucional, el Dr. Accorsi es recordado por su entorno cercano como un hombre profundamente ligado a su familia.
Su hijo Enrique Accorsi Lennon recuerda a su padre como “una persona muy dedicada, muy cariñosa, pero debido a sus funciones laborales, a veces había ocasiones en que no nos veíamos mucho, pero cuando estábamos juntos, esos momentos eran muy preciados para todos”.

Estas características se potenciaron aún más durante su vida gremial en el Colegio Médico y en su etapa como diputado en el Congreso Nacional.

“Pienso que todos estamos muy orgullosos de la labor que mi padre ha hecho en todos estos años, con una gran visión y que ha trabajado mucho ayudando al prójimo, está es su gran virtud. Es una persona muy preocupada por ayudar. Definiría a mi padre como una persona muy preocupada por ayudar”, recalca.

Sin embargo, en la vida del Dr. Accorsi no sólo ha debido enfrentar desafíos políticos o gremiales. También en su salud ha tenido que sortear enfermedades complejas: primero el cáncer y hoy una patología degenerativa que, pese a todo, no ha debilitado su espíritu. Su hijo destaca que “obviamente, siempre es difícil cuando un familiar, un ser querido sufre una enfermedad de este tipo, limitante, degenerativa y crónica donde no hay mucho que hacer, pero todos nosotros lo hemos apoyado, como él nos ha apoyado a nosotros. A mi padre siempre le daré las gracias”.

En el ámbito gremial, el Dr. Accorsi dejó un recuerdo especialmente cercano entre los funcionarios del Colegio Médico. Germán Rodríguez, quien trabaja en la institución desde hace casi 41 años y actualmente se desempeña en la Unidad de Ingresos, recuerda cómo fue su relación con los trabajadores.

“Cuando llegué al Colegio Médico en el año 1985, el Dr. Accorsi era presidente del Consejo Regional Santiago. Ahí lo conocí. Él siempre fue una persona carismática, atento, caballero con el personal, siempre fue muy deferente con el personal”, relata.

Rodríguez recuerda también un encuentro reciente, durante la ceremonia del Día Internacional del Médico en 2025: “Me emocioné mucho por su situación de salud. Yo estaba en el ascensor que da al auditorio, recibiendo a las autoridades, cuando viene y se para frente a mí. Me impactó. Lloré y lo abracé (se emociona de nuevo al recordar ese encuentro) y él me abrazó igual, con la misma cercanía de siempre. Él me abrazó fuerte y le dije ‘qué gusto de verlo’”.

Otra anécdota refleja ese estilo cercano que marcó su relación con el equipo del Colegio Médico. “Un día estaba en la oficina y golpearon la puerta. Era el Dr. Accorsi y me dice que solo pasaba a saludar, pero antes de irse, me dice ‘tenemos pendiente una cena’… desde los tiempos que era dirigente, y me entrega su tarjeta y me señala que lo llame para colocarnos de acuerdo para que concretemos la cena. La verdad es que nunca pudimos concretar ese encuentro, pero en el Día del Médico lo pude saludar y abrazar. El Dr. Accorsi siempre se preocupó de los funcionarios, era de puertas abiertas, se podía conversar con él en su oficina”, concluye Germán Rodríguez.

Ese sello, una mezcla de vocación médica, compromiso gremial y sensibilidad humana, ha acompañado al Dr. Enrique Accorsi a lo largo de su trayectoria: una vida dedicada a la medicina y al servicio público, marcada por la convicción de que el ejercicio profesional también implica responsabilidad social.


Una trayectoria dedicada a la infancia

La carrera clínica del Dr. Enrique Accorsi comenzó en el Hospital de Puerto Montt, donde entre 1978 y 1986 se desempeñó en el área de cirugía pediátrica, asumiendo responsabilidades como jefe del Servicio de Cirugía Infantil, jefe de turno de Urgencia, jefe del Servicio de Pensionado y coordinador del Consultorio de Especialidades. En ese período también dirigió el Policlínico de Quemados del hospital y trabajó en el Policlínico del Instituto de Seguridad del Trabajo.

En 1987 regresó a Santiago para integrarse al Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Sótero del Río, donde fue coordinador de pabellón quirúrgico y luego jefe del equipo de Digestivo Alto.

Posteriormente se incorporó al equipo de cirugía pediátrica de la Clínica Alemana y asumió responsabilidades académicas como jefe de la Sección de Cirugía Pediátrica de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica. Más tarde ejerció como cirujano del Hospital Luis Calvo Mackenna y jefe de su Servicio de Urgencia Pediátrica.