Comprometidos con el cuidado del medio ambiente: ¡El gran cambio comienza por casa!

161

El calentamiento global es el mayor desafío medioambiental al que se enfrenta el planeta en la actualidad. Según los últimos informes de la comunidad científica, el aumento de más de 1,5°C causaría perturbaciones climáticas sin precedentes las que, lamentablemente, ya estamos experimentando en distintas partes del planeta. ¿Se puede hacer algo al respecto? Siempre se puede. Hay colegas que ya se decidieron a generar cambios en sus vidas que tengan un impacto directo en el cuidado medioambiental. ¿Te sumas?

Por Marcos Santis Hernández


 

Todos somos testigos de cómo el clima ha cambiado, si lo comparamos con 10 o 15 años atrás. Ya no nos asombra ver imágenes de tormentas cada vez mayores e intensas, las que son precedidas por largos periodos de sequía extrema. Para qué hablar de las olas de calor que paralizan ciudades completas o qué decir de los incendios forestales cada vez más comunes y que se repiten periódicamente en distintas partes del planeta.  Sin ánimo de asustar, los científicos ya han predicho que si la actual trayectoria de calentamiento global continúa a este ritmo, la capa de hielo del Ártico podría desaparecer completamente en tan solo décadas.

“Si perdemos el control del clima, perderemos las condiciones de vida. Es algo dramático. Tenemos un planeta que tiene condiciones de estabilidad únicas y que no corresponden a la distancia que tenemos con respecto al sol y esto es gracias a la atmósfera. Los planetas que están al lado de la Tierra tienen condiciones donde vivir sería imposible. Sin embargo, este es un equilibrio muy frágil y cuya amenaza crece todos los días”, enfatiza el Dr. Mauricio Ilabaca, Presidente del Departamento de Medio Ambiente del Colegio Médico.

“Es una invitación a salir de la comodidad”

Mauricio Ilabaca heredó de su padre el amor por la naturaleza. Cuenta que fue él quien le enseñó a interpretarla y generó la conciencia ambientalista que lo ha impulsado a abrazar esta causa con la misma pasión que su trabajo como médico. Desde su punto de vista, mundos absolutamente complementarios. “Cuando estudiaba Salud Pública, en el año 1992,  participé de la “Cumbre de la Tierra” en Río de Janeiro. Con el tiempo descubrí lo importante que ha sido esa cumbre, ya que fue la única en la que han estado todos los presidentes del mundo reunidos. Esa experiencia fue muy marcadora y eso se lo transmito a mis alumnos hasta el día de hoy”, relata.

El Dr. Ilabaca decidió situarse del lado de las personas que buscan generar acciones más que esperar a que sucedan. “Y para provocar cambios a nivel social tienes que cambiar tú. Con esto puedes hacer cambiar a tu familia, a tus amigos, a tu comunidad, a tu ciudad y así sucesivamente”. En su casa, desde hace años, acostumbran separar los residuos y llevarlos a un punto limpio. También optaron por el compostaje y la elección de productos que no generen residuos y sean retornables. Además, mejoró las condiciones de aislamiento de su casa para una mayor eficiencia energética en invierno y verano. Sin embargo, hay un objeto que le ha servido muchísimo para mostrar lo que significa llevar a la práctica el concepto de sostenibilidad, transformándose en el mejor aliado en su cruzada ambientalista. Hablamos de su horno solar.

“Mi horno es el mejor ejemplo de qué significa decidir tener una vida más sostenible. Lo compré hace siete años, me costó 150 mil pesos y sin exagerar el gas ahora nos dura el doble. Además, la comida queda exquisita. Jamás se quema y como es una preparación “slow cook” o “cocina lenta” el sabor es impresionante. Ese es el minuto que yo aprovecho para contar cómo funciona, hablar de otros tipos de energía y a todos les encanta”, agrega.

“Hay mucha oferta de tecnologías que están a disposición y que se están masificando. Además, los precios han bajado de forma muy importante. Son precios que para un médico o médica están al alcance de la mano y lo mejor es que a mediano plazo, con una inversión discreta, puedes tener cambios importantes en tu casa y es un gasto que se recupera muy rápido por el ahorro que generan”, señala.

Como él, entre los integrantes de nuestro Departamento de Medio Ambiente, otros colegas, en distintas latitudes del país, también han hecho importantes cambios e inversiones en sus casas para poder disminuir su huella de carbono.

La Vicepresidenta del Consejo Regional Aysén del COLMED, Dra. Alejandra Born decidió transformar por completo el abastecimiento energético de su casa en Coyhaique, a través de energía fotovoltaica. Reconoce que su iniciativa tuvo originalmente un propósito netamente ecológico, pero que la práctica le ha ido demostrando que económicamente también fue un buen negocio para el presupuesto familiar.

“El proyecto total, es decir, la instalación de 10 paneles solares me costó 5 millones de pesos. Dinero que ocupé de un retiro de la AFP. Hay que considerar que por la región todo tiene un costo mayor que para una persona que no vive en zonas extremas. Pasé los peores meses del invierno con calefacción 100% eléctrica. En 6 meses he generado 2200Kw y mis cuentas de luz han sido de $200 pesos y solo una de $7000 pesos (junio- julio, 2 meses). Fuera del ahorro en la cuenta de la luz y estando con 100% calefacción eléctrica, al final del año deberían pagarme alrededor de $500.000 por lo generado. Honestamente, esperaré para ver cómo se da esa situación debido al monopolio eléctrico en la región”, continúa.

“Nunca pretendí recuperar la inversión, porque lo hice por principios ecológicos, pero al final así como voy la recuperaré en 5 años. Cuando alguien me pregunta por este tema yo les digo: cuando te compras un auto no estás esperando recuperar la inversión. El auto pierde valor el mismo día de compra y uno lo hace porque aporta utilidades no económicas. En fin, si en esta latitud genera seis veces mi consumo anual previo, con mayor razón lo hará en latitudes menores. El asunto está en disminuir el consumo con eficiencia y el ahorro en la cantidad de paneles. Hace tres meses instalamos paneles solares en la casa del Colmed Regional”, agrega.

9 criterios de vulnerabilidad establecidos por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC):

1: Áreas costeras de baja altitud

2: Zonas áridas y semiáridas

3: Zonas de bosque

4: Territorio susceptible a desastres naturales

5: Áreas propensas a sequías y desertificación

6: Zonas urbanas con contaminación atmosférica

7: Ecosistemas montañosos

8: Países de baja altitud y países insulares

9: Países sin litoral y de tránsito.

Chile es un país altamente vulnerable al cambio climático, ya que cumple con siete de los nueve criterios de vulnerabilidad establecidos por la CMNUCC. El Dr. Hugo Benítez, vio en el prístino cielo de Antofagasta la oportunidad de aprovechar la energía solar como un recurso fundamental en la matriz energética de su hogar.

“Hace tiempo tenía ganas de ir migrando hacia la energía solar. Como la inversión inicial es alta, me costó un poco tomar la decisión. Partí con unos calefactores para el agua caliente que complementamos con paneles fotovoltaicos. Solucionamos de inmediato el problema de temperatura del agua caliente en la casa porque el sistema tradicional tiene poca presión de agua y si alguien se estaba duchando y abríamos una llave, se apagaba el calefont. Además, pasamos de gastar 60 mil pesos mensuales en gas a pagar 9 mil que es el consumo de la cocina”, continúa.

Al momento de evaluar esta transición energética, el Dr. Benítez calculó recuperar la inversión en 10 años, sin embargo, la realidad le está demostrando que fue conservador en el cálculo inicial. “Lo proyecté a 10 años, pero creo que será en seis. La cuenta de luz total de la casa bajó a cero e, incluso, estoy aportando energía a la matriz eléctrica. Me gusta saber que la energía que estoy usando es limpia y también me tranquiliza saber que estoy bajando mis costos fijos, porque cuando uno se jubila bajan mucho los ingresos y debemos seguir pagando de igual forma las cuentas”, reflexiona.

¿Son casos aislados? Para nada. Desde Chillán, la Dra. Mónica Naveillan también se aventuró a transformarse en un agente de cambio. “Lo que estoy haciendo es cambiar mi matriz de consumo de energía a solar o eléctrica para disminuir la huella de carbono, evitando usar combustibles fósiles. Instalé hace años un termo solar y pasé de cargar el estanque con gas cada 3 meses a 1 vez al año. Yo vivo en el campo y a veces me quedaba sin gas por una semana. También estoy invirtiendo en aparatos eléctricos de cocina que ahorran tiempo, gas y consumen poca electricidad”.

Lo mismo hizo la Dra. Belén Rodríguez en la Región de la Araucanía. “Al mejorar el aislamiento de la vivienda logramos disminuir las fugas de calor, optimizando notablemente el consumo de combustible para calefacción (pellet). Por otra parte el consumo de gas bajó a cero, ya que hoy todos nuestros artefactos son eléctricos, incluyendo la bomba que nos permite tener agua caliente. Compramos una encimera a inducción que usa menos electricidad y cocina en menos tiempo. Ahora, todas las luces de la casa son LED y, además, usamos bicicleta para transportarnos junto a nuestras hijas; reemplazando al menos algunas veces a la semana el uso de automóvil”, relata.

El Colegio Médico históricamente ha sido un gremio visionario respecto a temas de interés global, tal como lo ha demostrado al incorporar la perspectiva de género en cada una de sus acciones. “Con el tema medioambiental debería pasar lo mismo. Las médicas y médicos somos creíbles y escuchados por la comunidad. Si logramos articular acciones y discursos vamos a poder impactar en las políticas públicas, tanto a nivel local como en temas macro. Nuestro Colegio debería apuntar a que cada uno de nosotros adopte un estilo de vida más sostenible. Por ejemplo, crear convenios para que los colegiados podamos acceder a medios de transporte que funcionen en base a energías limpias o implementos de seguridad para quienes queremos optar por estas energías. Ese sería un bonito desafío”, propone el Dr. Mauricio Ilabaca, Presidente del Departamento de Medio Ambiente del Colegio Médico.

¿Has investigado cómo tus acciones y actividades diarias impactan en el cambio climático? Lo importante es generar conciencia y comenzar a modificar hábitos tan pronto como sea posible. Cuidar el planeta también depende de ti.  Y tú, ¿te sumas al cambio?

Colmed suscribe llamado a la No Proliferación de Combustibles Fósiles

Como miembro de la Alianza Global por el Clima y la Salud y signatario de la Prescripción Climática, nuestro Colegio Médico suscribió la carta elaborada por la Alianza Global por el Clima y la Salud, para solicitar a la ONU un Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, con el objeto de proteger la salud de las generaciones actuales y futuras de los impactos del cambio climático. Esto fue ratificado en nuestra reciente Asamblea General, realizada en Chillán a fines de septiembre, por 45 votos a favor y 4 abstenciones.

“El Colegio Médico A.G., como parte de la Alianza Global por el Clima y la Salud, quiere manifestar su compromiso con este tipo de iniciativas que contribuyen a sensibilizar la comunidad respecto a la importancia de enfrentar la crisis climática y evitar que continúe acrecentándose. En esa línea, considera que los combustibles fósiles a través de su combustión generan emisiones contaminantes que afectan la salud de las personas y tienen un impacto en las emisiones de CO2 que llegan a la atmósfera y siguen profundizando la crisis climática, con las consecuencias que esto tiene. Por ello, creemos que se requieren medidas rigurosas y urgentes que ayuden a mitigar lo que está ocurriendo. Invitamos a nuestros colegas a sumarse a este tremendo desafío mundial y tomar protagonismo frente a esta situación que pone en riesgo la vida en nuestro planeta”, fue el texto con que nuestra institución suscribió la misiva.

Esta solicitud ha reunido a académicos, científicos, premios Nobel, líderes religiosos y jóvenes, e instituciones que piden alejarse de los combustibles fósiles, considerando que su uso es uno de los principales impulsores del cambio climático y la principal fuente de contaminación atmosférica. Investigaciones recientes muestran que “en 2018, más de 8 millones de personas murieron a causa de la contaminación por combustibles fósiles, una cifra significativamente superior a la que sugerían investigaciones anteriores. Esto significa que la contaminación del aire por la quema de combustibles fósiles como el carbón y el diésel fue responsable de aproximadamente 1 de cada 5 muertes en todo el mundo”.

La contaminación atmosférica también impacta e interrumpe la vida cotidiana de las personas: alergias, resfríos, tos, irritación de ojos, nariz y garganta, dolores de cabeza, mareos, fatiga, ausentismo laboral y escolar, disminución de la productividad y problemas de salud mental son algunas de sus consecuencias.

La eliminación gradual del uso y la extracción de combustibles fósiles ofrece una oportunidad para mejorar la salud y abordar las desigualdades sanitarias, razón por la cual nuestro Colegio considera de suma importancia acciones en la línea de esta iniciativa.