Dra. Constanza Micolich, miembro del Departamento de ética del Colegio Médico: “No hemos sido capaces de instalar una cultura ética en la formación médica”

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La médica internista, quien trabaja en el Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital de Angol y en el Servicio de Medicina Interna del Hospital Regional de Temuco, advierte que la medicina está al debe respecto a la formación ética, pues aún no se le considera un componente esencial para ejercer una buena práctica. Observa, además, que se requiere de líderes con autoridad moral para poder enseñar y sancionar en la materia.

Por Andrés Palacios, periodista Falmed.


 

¿Cuál es la relación entre tuición ética y prevención de judicialización? ¿Sería esta un factor determinante?

“Estimo que la tuición ética es un mínimo que podría disminuir la judicialización pero habría que verlo con un ojo más amplio, pues la judicialización es un concepto que implica varias cosas y no solamente aquellas negligencias o malas conductas de los médicos. La medicina se ha vendido a la sociedad como una ciencia exacta, que persigue ciertos resultados, y eso está muy lejos de la realidad debido a que lidiamos constantemente con la incertidumbre y las probabilidades. También hay algo ahí que tiene que ver con cómo la sociedad nos ve a nosotros, o cómo ve la medicina y las expectativas que tiene. Muchas veces nosotros nos hemos parado casi como ‘dueños de la verdad’ con mucha certeza, a veces con soberbia, y creo que ahí hay un punto muy importante para prevenir la judicialización, que es cómo explicarle a la ciudadanía que la medicina es una ciencia que trabaja con probabilidades y que, por lo tanto, hay montones de cosas que no tenemos control. A veces el médico que dice ‘no sé’ se considera como un mal médico. Entonces, cuando la medicina está planteada bajo esa óptica, da pie para que la ciudadanía espere cosas que nosotros no somos capaces de entregar. Y ahí creo que hay un foco importante para prevenir la judicialización.”

“El problema con la ética es que se ha visto como un ramo más, y no hemos sido capaces de instalar una cultura donde ser cuidadoso con los pacientes, poder escuchar, solucionar conflictos, ser flexible, sea valorado de igual manera que poder responder a qué antibiótico hay que dar para tal o cual enfermedad”

Dra. Constanza Micolich

Miembro del Departamento de ética del Colegio Médico

¿Se pueden buscar otras formas de prevenir los juicios a través de la capacitación en temas de ética?

“La tuición ética es un mínimo porque además casi todos los países desarrollados tienen tuición ética sobre sus colegiados. Por lo tanto, tienen que existir tribunales especializados que tengan la óptica de la profesión. Pero el tema de la judicialización o qué otras cosas se pueden hacer ahí, creo que la clave es la formación. Por una parte, está el esfuerzo que hace Falmed con el departamento de ética con estos cursos llamados “Por Una Medicina de Excelencia”, que intenta capacitar en jornadas cortas acerca de claves como los derechos de los pacientes, qué significa respetar la autonomía, entre otros. Pero a mi parecer el problema con la ética ha sido que se ha visto como que es un ramo más, y no hemos sido capaces de instalar una cultura donde ser cuidadoso con los pacientes, poder escuchar, solucionar conflictos, ser flexible, sea valorado de igual manera que poder responder a qué antibiótico hay que dar para tal o cual enfermedad, por ejemplo. La capacitación sí nos puede ayudar pero lo fundamental es cómo hacerlo en la estructura o el paradigma de la formación en medicina.”

¿Considera usted que hay espacios para aumentar la reflexión, educación, capacitación de los médicos en la ética?

“Claro que sí. Las universidades debieran dar más importancia a los cursos de ética y de alguna manera -como decía antes- no tratarlo como un ramo más. Que se ejerza como una cultura ética en la formación. Entonces que, en cada ramo, en cada en cada internado, el tema de la ética, de la prudencia, esté igualmente valorado que aquellos conocimientos técnicos que se pueden encontrar en un libro. Obviamente requiere de líderes y de personas que tengan autoridad moral para poder enseñar y para poder sancionar. La ética debe tener el lugar que merece, no puede ser un ramo más en la malla.”