Libro Derecho Médico V: el desafío de ejercer una especialidad bajo creciente judicialización

11

Por Nicolas Rivera, periodista FALMED.

La ginecología y obstetricia concentra algunos de los escenarios medico-legales más complejos del ejercicio profesional. Esa realidad motivó a FALMED a dedicar, por primera vez, un volumen de su colección de libros de “Derecho Médico” a una especialidad, abordando cambios normativos, la evolución de la jurisprudencia y herramientas para una práctica clínica de excelencia.

Nuevas leyes, pacientes más informados, mayores exigencias sobre el consentimiento informado y la evolución de los criterios judiciales han configurado un nuevo contexto para quienes ejercen la ginecología y obstetricia.

Comprender esa realidad y entregar herramientas para enfrentarla es el propósito del libro de Derecho Médico V, publicación que FALMED lanzó el pasado 14 de agosto y que marca un nuevo hito en su colección editorial.

A diferencia de los cuatro tomos anteriores, esta obra está dedicada íntegramente a una especialidad. La decisión responde a la necesidad de profundizar en uno de los ámbitos con mayor conflictividad médico-legal de la práctica médica chilena.

“Elegimos la ginecología y obstetricia porque es una de las especialidades más demandadas en las distintas sedes judiciales del país y, además, porque ha debido adaptarse a importantes cambios legales que han modificado la forma de ejercer la profesión”, explica el Dr. Ignacio De La Torre, vicepresidente de FALMED.

Para el también gineco obstetra, esta publicació inaugura además una nueva etapa para la colección: “Esperamos que, en el futuro, podamos desarrollar textos específicos para otras especialidades, como cirugía, medicina de urgencia o cirugía plástica”.

El proyecto también refleja la evolución de la labor académica desarrollada por la Fundación. “La Unidad de Docencia ha crecido en actividades y también en profundidad, transformándose en un generador y difusor de conocimiento en torno al Derecho Médico”, destaca el Dr. De La Torre.

Mucho más que dos pacientes

La complejidad de la ginecología y obstetricia radica en la propia naturaleza de la especialidad. Muchas decisiones clínicas involucran simultáneamente a la madre y al hijo en gestación, aumentando el nivel de exigencia y la sensibilidad de cada intervención.

“Existe una complejidad particular porque hablamos del binomio madre-hijo. Muchas de las evaluaciones del feto se realizan a través de la madre y determinadas patologías del embarazo pueden afectar gravemente al recién nacido”, explica el vicepresidente de FALMED.

“Hace décadas la principal preocupación era disminuir la mortalidad materna y neonatal. Hoy esas cifras son comparables a las de países desarrollados y existe una alta expectativa de que el embarazo, el parto y el puerperio concluyan con una madre y un hijo sanos. Todo aquello que se aleje de ese resultado puede generar potenciales conflictos médico-legales”, complementa.

La ginecología, añade, reúne múltiples dimensiones del ejercicio médico. “Es una especialidad quirúrgica, pero también aborda el diagnóstico, el tratamiento, la reconstrucción y la salud integral de la mujer. Podríamos decir que la ginecología y obstetricia es un verdadero resumen de muchas especialidades de la medicina concentradas en una sola disciplina”, enfatiza.

Una relación médico-paciente que cambió

Uno de los ejes del libro es la evolución de la relación entre médicos y pacientes. El acceso masivo a la información, el reconocimiento de nuevos derechos y el desarrollo de tecnologías como la inteligencia artificial han modificado profundamente la consulta médica.

“Hemos observado un mayor empoderamiento de las mujeres y de sus acompañantes. Eso nos exige informar mejor, educar mejor y avanzar hacia decisiones compartidas”, afirma el vicepresidente de FALMED.

Hoy las pacientes llegan a la consulta mejor informadas

“Antes era frecuente escuchar: ‘Doctor, ¿qué tengo que hacer?’ Hoy muchas pacientes llegan habiendo leído, comparado alternativas e incluso utilizando inteligencia artificial para conocer posibles diagnósticos o tratamientos. Eso hace más importante que nunca entregar información clara y construir las decisiones junto a la paciente”, menciona el directivo de FALMED.

Ese escenario convive con un marco normativo cada vez más exigente. Para el Dr. De La Torre, existe el riesgo de que el temor a una eventual judicialización termine influyendo en la toma de decisiones clínicas.

“Los ginecólogos y ginecólogas están preocupados por estándares de resultado que muchas veces son difíciles de sostener. Cuando la relación médico-paciente se desarrolla bajo la amenaza permanente de una judicialización, algunas decisiones pueden comenzar a tomarse pensando no solo en la ciencia médica, sino también en las consecuencias legales”, agrega.

Sin embargo, insiste en que el camino no debe ser la confrontación.

“Ningún médico quiere un mal resultado. La razón de ser de nuestra profesión es ayudar a una persona en un momento de vulnerabilidad. Cuando médico y paciente se ponen en trincheras, quienes terminan perdiendo son ambos, junto con toda la sociedad”, precisa.

Lo que revelan los casos

Si el Dr. De La Torre entrega la mirada institucional y clínica que explica el origen de esta publicación, la abogada de FALMED Andrea Künsemüller profundiza en los principales hallazgos jurídicos que deja el análisis de la jurisprudencia y de los casos abordados en el libro.

A su juicio, la alta exposición médico-legal de la ginecología y obstetricia no responde únicamente al riesgo inherente de la práctica clínica.

“La complejidad también deriva de la evolución normativa y jurisprudencial, que ha otorgado una especial relevancia a materias como el consentimiento informado, el deber de información y la violencia obstétrica”, explica.

El estudio de los procesos judiciales identificó patrones recurrentes que constituyen oportunidades de mejora para los equipos de salud.

“Uno de los aspectos más recurrentes son las deficiencias en los registros clínicos, que muchas veces resultan incompletos o insuficientes para reconstruir adecuadamente los hechos. También observamos dificultades en materia de consentimiento informado, especialmente cuando se utilizan formularios genéricos que no reflejan el procedimiento específico, sus riesgos ni las alternativas disponibles”, señala.

La evolución de la jurisprudencia también ha cambiado la forma en que los tribunales analizan estos conflictos.

“Hoy el consentimiento informado no puede entenderse como la simple firma de un documento. Debe ser un verdadero proceso de comunicación que permita a la paciente comprender riesgos, beneficios y alternativas para adoptar una decisión libre e informada”, agrega.

Además, la jurista advierte que los tribunales exigen estándares cada vez más altos sobre la calidad de la atención y su documentación.

Künsemüller agrega que “también observamos un incremento significativo en los montos indemnizatorios, especialmente en casos de daño neurológico neonatal, lo que refleja una valoración creciente de las consecuencias permanentes para las pacientes”.

Una obra para prevenir, no para reaccionar

Aunque el libro se centra en una especialidad, las lecciones que entrega trascienden la ginecología y obstetricia. Cada capítulo fue elaborado por abogados de FALMED junto a especialistas de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología (SOCHOG), integrando el análisis jurídico con la experiencia clínica.

Para el Dr. De La Torre, esa colaboración permitió enriquecer la obra con una perspectiva que va más allá del conflicto judicial y pone el foco en la práctica médica.

Künsemüller coincide: “El principal aprendizaje es comprender que la mejor estrategia para prevenir conflictos médico-legales sigue siendo una buena práctica médica. Ello implica combinar un ejercicio diligente y prudente con una comunicación empática, entender el consentimiento informado como un proceso, mantener registros clínicos completos y adoptar decisiones fundamentadas en la lex artis”.

Más que un manual para enfrentar demandas, el libro de Derecho Médico V propone una reflexión sobre cómo ejercer la medicina en un escenario cada vez más desafiante. Una invitación a fortalecer la calidad de la atención, promover una relación médico-paciente basada en la confianza y comprender que la prevención de los conflictos comienza antes que en los tribunales, en la práctica clínica cotidiana.