Análisis de la estrategia: ¿Qué lecciones nos deja la Campaña de Invierno 2023?

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La muerte de Mía, una bebé de tres meses en San Antonio, desató una crisis en el MINSAL que terminó con la salida del subsecretario de Redes Asistenciales y amenaza de acusación constitucional contra la ministra de Salud. Además, sobre la marcha hubo que modificar la estrategia comunicacional de la Campaña de Invierno, porque la baja adherencia a la vacunación demostró que no generó el impacto esperado en la ciudadanía.

Por Marcos Santis H.


La tormenta perfecta

El fin de la fase aguda de la pandemia de la COVID-19 provocó un cambio en la situación epidemiológica de Chile, que durante más de dos años tuvo su sistema hospitalario tensionado por las infecciones por Coronavirus. Tras el fin de los confinamientos, los virus típicos invernales como el Virus Respiratorio Sincicial y la Influenza reaparecieron, pero de forma más agresiva y con un comportamiento inusual que desconcertó a los expertos y autoridades.

En Chile, normalmente, el peak de la circulación de virus respiratorios se alcanza la semana 28, es decir, después de la segunda semana de julio. Este año, este pico se adelantó alrededor de seis semanas. Además, usualmente el brote se iniciaba en la zona centro y de ahí se extendía hacia el sur. Este año, los contagios comenzaron en el Biobío y la Araucanía, con altas y rápidas tasas de contagios que tensionaron, en muy poco tiempo, fuertemente el sistema de salud. Situación que fue alertada tempranamente por nuestros Consejos Regionales afectados.

“El alza de casos fue muy acelerada. Habitualmente la curva de los virus respiratorios es parecida a una montaña, es decir, hay un ascenso significativo y después un descenso progresivo. Esta vez, la curva fue más parecida a un rascacielos, con un aumento brusco de casos y una disminución brusca también. Afortunadamente, el COVID generó una experiencia en la red asistencial de adaptarse a estos altos requerimientos”, señala el Dr. Ignacio Silva, Infectólogo, académico USACH y Presidente del Departamento de Formación y Acreditación del COLMED.

“El alza de casos fue muy acelerada. Esta vez, la curva fue más parecida a un rascacielos, con un aumento brusco de casos y una disminución brusca también”.

Dr. Ignacio Silva,

Infectólogo y Pdte. Depto. Formación y Acreditación COLMED

De acuerdo a los expertos, durante los años de pandemia el SARS-CoV-2 tuvo casi el 100% de ocupación del nicho ecológico de los virus respiratorios. Además, tuvimos una población infantil, casi sin exposición a virus respiratorios, debido al confinamiento, el uso de mascarilla y las medidas de autocuidado. Si consideramos que se han ido liberando drásticamente las restricciones, esto generó una población de niños con bajo nivel de defensas o sin un sistema inmune entrenado para responder a estos virus respiratorios, por lo tanto, más vulnerables.

“Generó comportamientos diferentes también en la respuesta a las infecciones virales”, agrega el Dr. Silva. A su vez, la Dra. Jeannette Dabanch, Infectóloga del Hospital Clínico U. de Chile, señala que “perdimos un elemento fundamental de transmisión a la comunidad de que las medidas de cuidado que resultaron con el COVID también eran y son eficientes con los otros virus. Creo que fue un error, no solamente en Chile, sino que se difundió la sensación de que ya no necesitábamos medidas de autocuidado”.

“Perdimos un elemento fundamental de transmisión a la comunidad de que las medidas de cuidado que resultaron con COVID también son eficientes con otros virus”.

Dra. Jeanette Dabanch,

Infectóloga Hospital Clínico U. de Chile

Comunicación de riesgo

Generaciones completas de chilenos crecieron viendo en la televisión cada invierno la imagen angustiante de un bebé de pocos meses de vida, intentando respirar con mucha dificultad y a quien se le contraían las costillas en cada intento de inhalación. La imagen iba acompañada de una pregunta clara y concisa: ¿Su bebé tiene dificultad para respirar? No había duda, la situación era grave y había que evitar a toda costa llegar a esa condición. Ese tipo de mensaje no estuvo presente este año en la Campaña.

“Soy partidaria de un mensaje directo, específico y que logre penetrar. Voy a hacer una comparación. Las cajetillas de cigarro no son lindas estéticamente, son feas, pero el mensaje es claro. Cuando ves una cajetilla de cigarro, en ella te advierten el riesgo de muerte. Quizás se debe diseñar un tipo de mensaje más claro que explicite el riesgo y lo que se busca evitar, para que los padres, hermanos o cuidadores entiendan el mensaje”, señala la Dra. Dabanch.

“Una lección que yo saco para las futuras campañas es la relevancia de la percepción del riesgo. Esta percepción de que si eso me ocurre tendrá consecuencias graves para mí.  Si no hace esas dos cosas, a la gente no le importa.  En la medida que las personas no perciben riesgo es súper difícil que se movilicen para cuidarse”, concluye la subsecretaria de Salud Pública, Andrea Albagli.

Por su parte, la presidenta del Consejo Regional Santiago, Dra. Francisca Crispi, enfatiza que una campaña comunicacional clara y efectiva, que a su vez es certera, es decir, que no tiene que ser reformulada sobre la marcha, permite un mejor manejo y evita en la ciudadanía la sensación de colapso del sistema. “Hay que ser muy cuidadosos con la opinión pública, lo que vimos, al menos en la Región Metropolitana, es que había una situación sanitaria controlada. Fuimos a todas las urgencias de la Región Metropolitana y, ¿había saturación? Claro, pero los profesionales hacían su máximo esfuerzo y el sistema estaba respondiendo. No era un caos en el que no había atención. En la Región Metropolitana nunca podríamos decir que existió eso”.

“Respecto a los recursos, abril debería ser el mes límite para que el gobierno central apruebe los presupuestos”.

Dra. Francisca Crispi,

Presidenta Colegio Médico Santiago

El adelantamiento del peak de virus respiratorios, la contingencia y los bajos índices de vacunación en los grupos focales sembró la sensación en la ciudadanía de atraso en la reacción y planificación e, incluso, improvisación por parte de las autoridades. Sobre la marcha, el Minsal cambió la estrategia, agudizando los mensajes, separando la oferta entre COVID e Influenza y acercando puntos de vacunación a las personas. Actualmente, el porcentaje de vacunación es cercano al 75%, diez puntos por debajo de la meta anual.

“Sabemos que la campaña tuvo un alcance de 3.500.000 hogares. Son muchas personas detrás de eso. Y esos 3.500.000 hogares vieron en promedio nueve veces la campaña. Entonces, tuvo alcance, lo que probablemente no generó fue temor. Cuando tuvimos el fallecimiento de Mía se generó toda una crisis comunicacional que atemorizó mucho a las personas. Se empezó a transmitir en todos los canales de noticias, programas de debate político, en los diarios y con un contenido muy emocional, de alto impacto y, por supuesto, de preocupación. Vimos un 77% de aumento en las dosis administradas la semana siguiente de que esto pasó”, reflexiona la subsecretaria de Salud Pública, Andrea Albagli.

“Una lección que saco para las futuras campañas es la relevancia de la percepción del riesgo, de que si eso me ocurre tendrá consecuencias graves para mí”.

Ps. Andrea Albagli,

Subsecretaria de Salud Pública

Los desaciertos en el peak de la crisis

Las dos primeras semanas de junio, coincidentes con el peak más agresivo del brote de Virus Respiratorio Sincicial, se convirtieron en unas de las más complejas para el Ministerio de Salud durante este año. Una seguidilla de errores mantuvieron a la cartera en el foco de las críticas, especialmente a la rama de Redes Asistenciales, liderada hasta ese entonces por el Dr. Fernando Araos.

Los cuestionamientos se agudizaron luego que se conociera la muerte de la lactante Mía Olivares, de tres meses, quien falleció en el Hospital Claudio Vicuña de San Antonio producto de una neumonía por VRS. Pese a que se intentó trasladarla al Hospital de Arica, ya que ahí había -según se le informó a la familia-, una cama disponible para ella, Mía se agravó y no logró sobrevivir. La ministra Aguilera declaró días después que, aunque hubiera existido la posibilidad de traslado, “era difícil” que Mía sobreviviera. Declaración que molestó profundamente a la familia.

Sin embargo, hubo otro desacierto, esta vez relacionado con la propia gestión del MINSAL y Redes. Una serie de declaraciones cruzadas, terminaron por revelar que nunca se consultó con la Clínica Las Condes (CLC) para saber si existía una cama disponible para Mía, y según el director médico del recinto, sí había. Finalmente, el martes 13 de junio se concreta la salida del Dr. Fernando Araos de la Subsecretaría de Redes, siendo reemplazado por el Dr. Osvaldo Salgado, otorrinolaringólogo de la Universidad de Chile, militante PS y quien lideró la Subsecretaría en 2005, el año en que se creó.

Campaña de Invierno

Desde 1994, se ha implementado a nivel central la Estrategia de Campaña de Invierno, cuyo objetivo principal es lograr un plan de respuesta sanitaria integrada frente a esta realidad epidemiológica de tipo respiratoria que considera guías clínicas, abastecimiento de fármacos e insumos, campaña de vacunación antiinfluenza, campaña comunicacional, monitoreo semanal de vigilancia epidemiológica y financiamiento.

La Estrategia de Campaña de Invierno se instala dentro de un Plan Integral que considera aspectos clínicos, epidemiológicos, de gestión y financieros. Considerando la evolución histórica de esta Estrategia, surge la necesidad de contar con un documento que sirva de apoyo y orientación a todos los funcionarios y directivos que participan en diferentes ámbitos de gestión en esta Estrategia. Como una forma de dar respuesta a esta necesidad, se genera el documento denominado “Orientaciones Técnicas Campaña de Invierno”.

“Basta meterse a internet para encontrar este plan. Ahí está todo, cómo se distribuyen los roles, en qué etapa se activa uno u otro y eso debe  funcionar. Esto, no sólo porque está bien diseñado sino que, además, ha demostrado su efectividad. Lo importante es activarla y que las personas a cargo tengan las suficientes capacidades, la expertise técnica o que se acompañen de personas que la tienen.  En el Ministerio de Salud hay mucha gente que tiene la experiencia”, señala la Dra. Jeannette Dabanch, Infectóloga del Hospital Clínico U. de Chile.

Aprender de las lecciones

Semanas antes del peak por Virus Respiratorio Sincicial en junio, médicas y médicos jefes de servicios venían alertando que aún no contaban con los recursos de la Campaña de Invierno. “Desde Redes Asistenciales nos respondieron que la DIPRES no había aprobado todavía el presupuesto y por eso se retrasó. Un problema administrativo que afectó la capacidad de preparación de algunos hospitales. Otros hospitales decidieron endeudarse de todas formas, pero eso retrasó la contratación de personas, porque la mayoría a esta altura del año ya habían sido contratados por el sector privado”, cuenta la presidenta del Consejo Regional Santiago, Dra. Francisca Crispi.

De acuerdo a cifras entregadas por el MINSAL, y como parte de la estrategia de planificación los servicios de salud este 2023 cuentan con un marco presupuestario mayor a los años previos a la pandemia: han destinado 37 mil millones de pesos para el reforzamiento de las estrategias en el área pediátrica.

El escenario epidemiológico es incierto, ya que la experiencia ha demostrado que es complejo predecir cómo será el comportamiento y ciclos de los virus el próximo invierno. Por lo mismo, el vicepresidente de la Sociedad Chilena de Pediatría (SOCHIPE), Dr. Jorge Carrasco, destaca que “mientras no tengamos una vacuna para el Virus Respiratorio Sincicial o herramientas más eficaces para prevenir y tratar, creo que la educación a la población sigue siendo un punto crítico. Tenemos que seguir educando en prevenir y no exponer a los niños de mayor riesgo, particularmente los menores de un año”.

“Hay hartos aprendizajes y tampoco se puede eludir en esta discusión los déficits estructurales de la red pública. En la Región Metropolitana, la mayoría de las urgencias de adultos amanecen con más de 50 pacientes hospitalizados, fuera de la Campaña de Invierno. Respecto a los recursos, abril debería ser el mes límite para que el gobierno central apruebe los presupuestos, por lo menos uno preliminar”, señala la Dra. Crispi. El Colegio Médico, además, pidió estandarizar ciertos procesos. Es decir, indicadores que nos ayuden a identificar alertas. Por ejemplo, nadie puede estar esperando una cama crítica más de 12 horas y que si en algún hospital se supera ese plazo, el Servicio debe informar para hacerse cargo desde el nivel central.

La subsecretaria Albagli asumió su cargo el 10 de marzo de 2023, es decir, la campaña y el diseño ya estaban andando. Ahora el desafío es aprender las lecciones y comenzar a proyectar la estrategia para el 2024. “Lo primero, es que hay que reconocer que el escenario cambió y dramáticamente. La ciudadanía ya no tiene la misma actitud hacia las vacunas. Por ende, tenemos que tomar medidas distintas a lo que hemos hecho. Una campaña comunicacional que genere, movilice y acentuar los puntos de vacunación extramurales. Este año, generamos alianzas con las Fuerzas Armadas, el Colegio de Enfermeras, el Colegio Médico y ha sido súper útil. Con el COLMED partimos en abril, pero para la próxima campaña sería bueno partir desde el primer día”, reflexiona.

Para el diseño de la Campaña y estrategias posibles, las autoridades de salud observan con atención el comportamiento epidemiológico durante el otoño e invierno en el hemisferio norte. Esto entrega en la práctica casi seis meses de ventaja. Además, en paralelo, se está viendo la posibilidad de acceder a nuevos tipos de vacunas y tratamientos para ampliar la protección de segmentos de la población identificados como los de más riesgo.