Fundación de asistencia legal en acción contra las agresiones a médicos

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Noviembre de 2013: el traumatólogo Dr. Hugo Hernández cumplía uno de sus turnos de noche en el servicio de urgencia del Hospital San Pablo de Coquimbo. Repentinamente, su labor se vio interrumpida por los golpes que le propinó un paciente, molesto porque se le dio prioridad a la víctima de un grave accidente automovilístico. Producto del ataque, el médico sufrió la desviación de su tabique nasal y una severa hemorragia. El agresor, un herido de bala, había recibido la atención de rigor por parte del Dr. Hernández, quien determinó que estaba fuera de riesgo vital. Carabineros y personal de seguridad del recinto retuvieron al paciente, que además de proferir violentos insultos, causó destrozos en el pabellón.

La querella, presentada por el Zonal Norte Chico de Falmed, finalmente terminó en una condena de 541 días de presidio efectivo contra el agresor del Dr. Hernández por el delito de lesiones graves. El abogado Pablo Martínez explica que “se logró acreditar que el paciente agredió con un golpe de puño al médico, que le fracturó la nariz y que las lesiones fueron graves, es decir, con un tiempo de sanación de más de 30 días. Nuestro alegato fue muy relevante, pues el Ministerio Público en la réplica se adhirió expresamente a nuestra argumentación, referente al concepto de «enfermedad» del tipo penal en cuestión, y la cita a la doctrina efectuada por el abogado suscrito”, señala el jefe de la oficina zonal.

En febrero de 2015, el Dr. Maximiliano Mertens se preparaba para entregar su turno de urgencia de 24 horas en el Hospital de Quintero. De improviso, un hombre y una mujer accedieron al box de atención, cerrando la puerta tras ellos y arrinconando al facultativo. Ante esto, el médico les solicitó salir del lugar, pero en ese instante las destempladas amenazas dieron lugar a múltiples golpes en su rostro. Según explica la abogada jefa del Zonal Quinta Región, Isabel Salas: “En este caso nos querellamos por lesiones leves. Los dos agresores fueron formalizados y luego llegamos a un acuerdo reparatorio por disculpas públicas dadas en audiencia, además de un pago más bien simbólico”.

En junio del 2015 en Ovalle, el cónyuge de una paciente amenazó a un médico pediatra y al día siguiente lo golpeó directamente en su consulta. En octubre el Juzgado de Garantía condenó al agresor a pena de 41 días por el delito de lesiones menos graves y otros 41 días por el delito de amenazas no condicionales. Según el abogado Pablo Martínez, “el hecho es de relevancia pues fue noticia en Ovalle y además se trata de un familiar que ataca, a vista y paciencia de sus pacientes, a un médico en su propia consulta. Es gravísimo”.